Las nuevas articulaciones de los movimientos territoriales
Estamos ante la presencia de señales interesantes de reactivación de diversas organizaciones sociales que buscan intervenir en la esfera pública en materia de Reconstrucción, de defensa de los derechos territoriales y de viviendas dignas.
A las ya conocidas ONG’s que surgieron en los años 70’s y 80’s, y que aún persisten tales como SUR y JUNDEP, se han sumado numerosas organizaciones que responden a la realidad actual. En aquellos años un importante movimiento territorial aglutinó a los pobladores en lucha por la recuperación de la democracia en Chile, al cual le sobrevino un período de declinación debido a diversas causas, entre ellas, el rol electoralista de los partidos, y el protagonismo del sector privado en el acuerdo de la post dictadura, y no precisamente el de los movimientos sociales.
Hoy, vemos algunas señales interesantes de reactivación de procesos que ya tienen un tiempo (en algunos casos años) en intervenir en la esfera pública, y otros son experiencias nuevas en el campo de la defensa de los derechos territoriales.
A lo conocido que hemos mencionado, también en estos años han surgido procesos como el de la “Agrupación Defendamos la Ciudad” y la organización “Ciudad Viva” luego de la movilización en torno a la Costanera Norte. También organizaciones de defensa patrimonial, como por ejemplo la existente en el barrio Yungay, en el barrio Ñuñoa, y en múltiples localidades, barrios y comunas, para defender lo que consideran la identidad, cultura, calidad de vida, y patrimonio del lugar.
Desde el campo institucional, podemos decir que los espacios de participación han sido muy reducidos, restringiéndose a una figura emblemática por lo decorativa que han resultado en la toma de las decisiones urbanas, como son los CESCOS.
A nivel de habitantes tenemos las tradicionales Federaciones de Uniones Comunales, las propias juntas de vecinos, y un sinnúmero de organizaciones funcionales y territoriales repartidas en las comunas del país.
Tenemos también la constitución en noviembre de 2010, de la “Federación Nacional de Pobladores”. Otra iniciativa complementaria es la “Red Hábitat Popular de Chile”, el “Movimiento de Pobladores en Lucha”, que surge de las movilizaciones en la comuna de Peñalolén.
Organizaciones que privilegian el tema de la movilidad, tales como “Movimiento de defensa de la movilidad por energía humana”, los “Furiosos Ciclistas”, entre otras.
Movimientos post 27/F
Diversos movimientos y organizaciones se han formado en respuesta a reivindicaciones vinculadas al 27/F, como es el “Movimiento Nacional por la Reconstrucción y al Derecho a una Vivienda Justa y Digna”.
El sábado 2 de abril se realizó un encuentro del Movimiento Nacional por la Reconstrucción Justa que contó con representantes de Constitución, Talca, San Fernando y Santiago. En dicha instancia se acordó que frente a la no respuesta del gobierno a un petitorio entregado en La Moneda, organizaciones de la sociedad civil realizaran una gran manifestación el próximo 21 de mayo, día en que el Presidente de la República realiza su cuenta anual ante la Nación y se espera que anuncie algunas iniciativas sobre Reconstrucción.
El Movimiento agrupa a cerca de 25 organizaciones ciudadanas desde Santiago a Concepción. Son todas organizaciones que se han mantenido permanentemente activas desde el 27 de febrero de 2010, en sus respectivas localidades, iniciando acciones ciudadanas y levantando propuestas que han entregado a las autoridades, pese a no ser escuchados.
Los miembros de la instancia se encuentran apoyadas por el Observatorio de la Reconstrucción INVI (Universidad de Chile); Hábitat International Coalition (HIC); Agrupación Ancho Camino, Fundación Patrimonio Nuestro, SUR Corporación y ONG Reconstruye de Santiago; ONG SURMAULE de Talca y CEDESUS de Pichilemu.
Hasta ahora, se acordó formar una mesa de coordinación del movimiento conformada por representantes de cada localidad afectada, que se hará cargo de las comunicaciones y la coordinación de las actividades hasta el 21 de mayo. Además, para información de todo el movimiento, cada localidad se compromete a generar una pauta semanal de la situación de su localidad. Entregar las propuestas del Movimiento a todos los parlamentarios del país solicitando reuniones a Senadores y Diputados y las diversas Comisiones que tienen que ver con los temas de vivienda, patrimonio y reconstrucción. Los avances será revisados en el próximo Encuentro Nacional del Movimiento el 30 de abril en Concepción.
Reconstrucción de Derechos
Una de las instancias de trabajo en torno al 27F corresponde a la iniciativa de Instituto de la Vivienda de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, que es el Observatorio de la Reconstrucción , el cual tiene como propósito democratizar las discusiones en torno al proceso de reconstrucción vinculado al terremoto y maremoto de 2010 ocurrido en la zona centro sur de Chile.
El Observatorio entiende que el proceso de reconstrucción contiene diferentes etapas, como son la superación de la emergencia, la planificación y finalmente la reconstrucción material y socio-cultural de las localidades afectadas, cada una de estas etapas posee sus propios plazos y objetivos. Es necesario sostener un espacio democrático de discusión y acción a lo largo de todo este proceso.
Por otro lado, en Talca, la tragedia de febrero dio origen a la articulación de una amplia red de ciudadanos con el propósito de brindar asistencia técnica a los afectados y colaborar en un proceso de reconstrucción eficaz, justo y sostenible. Así nace Reconstruye, organización formada por profesionales, académicos y estudiantes provenientes de diversas disciplinas e instituciones.
El objetivo de esta organización es colaborar en el desarrollo del proceso de reconstrucción desde la sociedad civil, potenciando su rol en la construcción de un hábitat sostenible y equitativo. Su trabajo se basa en 3 ejes fundamentales: Construir capacidades en la comunidad, promover y apoyar la organización social y los mecanismos de participación. Promover la distribución equitativa de las plusvalías generadas en la reconstrucción y proteger el derecho al suelo urbano. Promover la transparencia de la información y monitorear la agenda de reconstrucción sustentable, tanto a nivel de la ciudadanía como de los tomadores de decisión.
En tanto, las ONGs reunidas en la Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales ACCIÓN han solicitado al nuevo gobierno implementar un Plan de Reconstrucción que contemple un acabado y completo diagnóstico de las demandas y necesidades de la población de las zonas afectadas.
Este plan deberá tener como centro de sus prioridades el resguardo del bien común y el interés público por sobre el interés privado, la cooperación y el valor de la solidaridad por sobre el individualismo y la competencia, la participación de la ciudadanía por sobre las decisiones centralizadas en los actores estatales o privados, la vida y la protección de las personas y el medio ambiente como valor central y más relevante que el lucro y la especulación.
Además, ACCIÓN plantea monitorear los planes y modelos de reconstrucción para que estos cuenten con la participación de las comunidades locales afectadas, denunciar el aumento de precios y situaciones donde el sector privado busque lucrar en esta situación de emergencia. Vigilar y denunciar los intentos empresariales que aprovechándose de esta situación busquen rebajar estándares laborales, despedir trabajadores o pasar por sobre sus derechos. Respaldar a las organizaciones sindicales existentes y ayudar en la organización de quienes no las tienen.
Paralelamente, diversas organizaciones de la Sociedad Civil, entre ellas JUNDEP forman parte de la Red Observatorio Vivienda y Ciudad.
La instancia se comprende como un espacio de encuentro y reflexión crítica que reúne actores de la sociedad civil, que se articulan con el interés de contribuir al desarrollo de transformaciones sociales y de políticas públicas que generen mayor equidad, integración y democracia en las ciudades de Chile, desde un enfoque de Derechos Humanos.
La Red, surgió en el año 2005 en un contexto de crisis de las políticas habitacionales en Chile evidenciada desde distintos sectores de la sociedad. A partir de entonces, se ha ido transitado de un enfoque centrado en la vivienda, a una mirada más integral sobre la ciudad, sus habitantes y los actores que participan en su producción y transformación.
Como principios orientadores la entidad cree que el enfoque de los derechos humanos, y en particular el derecho a la vivienda y la ciudad, es una herramienta clave para lograr procesos de producción de hábitat justos y democráticos. Desde su visión, todos los seres humanos, sin discriminación, tenemos derecho a un lugar, a un hábitat sano y a una vivienda segura y adecuada para vivir en paz y con dignidad.
Así, en un contexto político nuevo, y a partir de la tragedia del 27 de febrero de 2010 se ha conformado un mapa donde diversas organizaciones y movimientos de la sociedad civil se han agrupado con el objetivo de trabajar por instalar una agenda que contempla el derecho de las personas a acceder a una vivienda digna, de calidad y en un entorno amigable con el medioambiente y que permita un adecuado desarrollo de las personas.
|