Entrevista a Claudina Núñez, dirigenta poblacional, ex concejal del Partido Comunista: "No es oponernos para dejar todo tal cual está, nosotros queremos mejorar y ser parte integrante de la mejora".

Extracto, en el marco del ciclo de entrevistas a personalidades del mundo social, realizadas a la luz de los resultados del Informe sobre Democracia y Desarrollo en América Latina (ver nota relacionada)

¿Por qué no recuperamos aquellos terrenos que significan muerte, accidentes, inundaciones en el invierno? ¿Por qué no se sacan las torres de alta tensión? ¿Por qué no tenemos un centro cívico, una central telefónica, o una notaría? ¿Por qué tenemos que pagar el agua y la luz afuera de la comuna?

Todas estas preguntas se hicieron los vecinos de la comuna de Pedro Aguirre Cerda, cuando se organizaron para detener la expropiación de sus viviendas. "Por primera vez tuvimos la oportunidad de pensar en lo que queríamos para nuestra comuna… No fue un oponernos para dejar todo tal cual estaba, sino para mejorar y ser parte integrante de la mejora", señala Claudina Núñez, dirigente poblacional, quien en esta entrevista analiza la situación de los movimientos sociales en los sectores populares, el rol de los partidos políticos y los desafíos de las organizaciones a nivel nacional y latinoamericano.

-¿Cuáles han sido las principales movilizaciones en que tu organización participó durante 2006? Cómo evalúas sus resultados.

Lo más importante para mí fue el Plan Regulador de Pedro Aguirre Cerda, porque los pobladores logramos no tan sólo ir a pelear que no nos expropiaran, sino también soñar con lo que queríamos de la comuna. Junto con eso, construir y entender elementos técnicos que nosotros no conocíamos.

Además conseguimos mayor participación de los vecinos, incorporamos nuevos líderes naturales que salieron del trabajo, de las asambleas, de las unidades vecinales donde la gente eligió sus comisiones de trabajo. Fueron vecinos comunes y corrientes, y se metieron con tal preocupación en el tema, que después en los talleres que hacíamos con los técnicos de las Ongs, enseñaban cómo medir la calle, saber la rasante, el tipo de luz, la locomoción, y todo esos elementos que componen una comuna.

Nos dimos cuenta que sí queríamos densificar la comuna, pero con viviendas para nuestros allegados, para mejorar las que teníamos hoy día, pero no para que viniera otra gente que tuviera mayor poder adquisitivo que nosotros y nos echaran de nuestros barrios.

Otro de los grandes temas fue volver a luchar por el derecho a conquistar de nuevo el terreno, defender el barrio. Nuestros padres lo hicieron hace cincuenta años en una toma de terreno. Hoy, estamos cerca del centro de la ciudad, claro, y nos quieren expulsar más afuera de su radio, donde no hay acceso a buena locomoción, a colegios, trabajos, o sea, quedar fuera… en peores condiciones.

Una identidad para la comuna

-¿Qué otros logros destacarías?

- Nosotros somos una comuna nueva, construida en el proceso de redemocratización iniciado por el Presidente Aylwin. Antes éramos parte de San Miguel. Hoy, nuestra comuna, que es Pedro Aguirre Cerda, es un pedazo de San Miguel, de Santiago y de La Cisterna, pero con lo del plan regulador, yo creo que por primera vez nosotros logramos sentirnos con una identidad, porque pensamos y soñamos la comuna juntos.

Estamos recién dando un pasito para tener una comuna integrada, con una identidad, donde tenemos sectores muy fuertes, como "Las Lilas", con una historia dramática desde hace más de cincuenta años. A ellos los llevaron a esos terrenos en una situación de emergencia, y todavía viven igual, prácticamente en casetas sanitarias. Nunca se ha intervenido en ese sector.

Pensando el espacio que habitamos

Las viviendas sociales en los gobiernos de Salvador Allende y de Eduardo Frei, eran dignas y de calidad. Las de hoy son pequeñas y de mala calidad, como las que están a la orilla de la línea férrea, donde la gente ha ido construyendo esos palafitos para ir aumentando los metros cuadrados para poder vivir.

¡Cómo es posible que nos divida la línea férrea! ¿Por qué, por ejemplo, se hizo por altura hacia la comuna de La Florida? ¿Por qué no recuperamos ese terreno que significa muerte, accidentes, inundaciones en el invierno? O por qué no se ensancha la Avenida La Feria, por qué se van a sacar casas si hay un lado que se puede ensanchar. ¿Por qué no se sacan las torres de alta tensión, que son de alta contaminación? ¿Por qué no tenemos un centro cívico en la comuna? ¿Por qué no tenemos una central telefónica? ¿Por qué no tenemos una notaría para hacer nuestros trámites, y tenemos que salir fuera de la comuna para pagar la luz y pagar el agua?

O sea, empezamos a soñar pero también hubo una voluntad de decir, nosotros no nos oponemos a que algunas veces puedan sacar alguna casa, pero qué vivienda, y cuál es el beneficio que vamos a recibir como barrio y como comuna.

No es oponernos para dejar todo tal cual está, nosotros queremos mejorar y ser parte integrante de la mejora, no construir plazas para que otros la ocupen sin nosotros.

Movimientos sociales

¿Cuál es tu opinión sobre las movilizaciones del último tiempo, como las que se han hecho por recuperar una vivienda digna, el hábitat en torno al espacio en que se vive, o por un trabajo mejor, por una educación de calidad, etc.?

En el caso de los deudores habitacionales, que una familia se vaya a quemar a lo bonzo a mí me parece dramático, el que se cuelguen de arriba de una pasarela para llamar la atención me parece horrible.

Primero, porque eso demuestra un nivel de argumentación de los dirigentes que no es bueno. Cuando nosotros somos capaces de producir ese tipo de cosas, quiere decir que ya los argumentos se han agotado. Pero también yo entiendo que el año pasado los deudores tuvieron que enfrentarse a una huelga de hambre, porque desde el Ministerio no había la voluntad política de sentarse a la mesa.

Con todo eso, para mi sigue siendo una de las movilizaciones que han marcado un hito en el tema de la vivienda, lo que me parece súper importante.

Además ha sido interesante la defensa del territorio a través de los planes reguladores: la defensa de Bellavista; los vecinos de Ñuñoa; la gente de Providencia; de la La Reina; de Pedro Aguirre Cerda; o las carreteras que están pasando por cualquier lado y están destruyendo las poblaciones.

Existe un nivel de organización que no es capaz de plasmarse aún a nivel nacional. Por ejemplo, la zona norte tiene un Consejo de Salud, donde son capaces hoy día de tener una Escuela Permanente de Líderes que trabajan con los Consultorios, que se relacionan con organizaciones similares de Perú y Bolivia, que hacen trabajo con los Colegios de Asistentes Sociales, con las Federaciones y Centros de Alumnos de los estudiantes. En la zona sur de Santiago está recién en forma incipiente. La debilidad aún es que no somos capaces en concreto de juntarnos.

Ahí hay un trabajo que hacer. Por eso te digo yo que el peor déficit son los Partidos Políticos que no están invirtiendo en un trabajo primordial e histórico que hicieron toda la vida, que era crear movimiento social, generar las condiciones para que se generara la participación.

Los partidos políticos

- Ustedes han intentado trabajar con las autoridades de vuestro territorio.

Nosotros intentamos conversar con el Diputado del Distrito en la Zona Sur sobre estos temas. Pero él no quiere "poner los huevos" en nosotros, porque siente que le disputamos clientela política pero nosotros a él no le disputamos nada. Todo lo contrario, puede ganar más con nosotros, porque puede llegar a un sector que no tiene.

Entonces el tipo está construyendo sus niveles de influencia fuera de las redes naturales, generando sus propias redes para su propio beneficio. Esa es la práctica que a uno le molesta.

- Y los representantes de los partidos en los consejos comunales. ¿Qué rol juegan ellos en cuanto a su vínculo con las organizaciones, con el movimiento social de la comuna?

No es una política oficial de los partidos, tiene que ver con la persona. Si hay un concejal que esté comprometido y tiene su historia partidaria, él se va a meter y va a ayudar. Pero si dentro de su cultura política no tiene esa historia, y no es un tema de exigencia o formación política partidaria, va a hacer el trabajo administrativo como lo hace el de derecha, o cualquiera.

- Más allá de los partidos oficiales, ¿hay liderazgos políticos por fuera de los partidos tradicionales, como es el caso de los jóvenes en las universidades, existen también hoy en el movimiento social expresiones políticas como "La Surda", los anarquistas, etc.

Yo creo que existen pero son muy chiquititos. Es que ahí se producen dos cosas. Una es que se da un discurso desapegado de la realidad. Por ejemplo, yo estoy en contra del neoliberalismo y esa es mi demanda política-ideológica central, pero no tiene que ser el centro de mi organización social.

Entonces, los "cabros", de repente, están en un discurso de absoluta confrontación, que en vez de ayudar a la organización, produce un rechazo y un temor.

Lo que perdimos es la formación y las escuelas populares sobre concepto y formación ideológica; tratar estos elementos para que los entienda la gente. Mi preocupación es cómo en esa generación, nosotros entregamos los elementos de la continuidad de la historia que muchas veces ellos no reconocen.

Alianzas en la sociedad civil

- ¿Qué piensas de las relaciones o alianzas que se dan o pueden darse entre las organizaciones sociales con las ONGs? ¿Hay retos conjuntos?

Yo tengo la mejor experiencia cuando trabajé con las ONGs, porque fueron las que nos apoyaron, nos formaron, nos entregaron argumentos técnicos, nos sirvieron de respaldo para poder enfrentar la dictadura y poder traducir las demandas en propuestas. Pero hoy día siento que estamos separados, también porque el mundo social está disperso.

Ahora, las condiciones que hay son absolutamente diferentes. Tiene que ver con los recursos, con la sobrevivencia de las Ongs y de las organizaciones, con los programas, con los proyectos, con un "lote" de iniciativas, estudios y concursos que el mismo Estado pone en la mesa.

Integración Lationamericana

-¿Qué piensas tú de la integración latinoamericana? ¿Es sólo un discurso, es una realidad es una posibilidad? ¿Hay avances?

Yo estoy feliz, lo veo desde el punto de vista de una cultura, como un avance más progresista de Latinoamérica, de no hacerle tanta venia al imperio, de por lo menos tratar de tener una cierta autonomía, una cierta independencia.

En eso yo lo considero súper positivo. Pero también significa que hoy día hay otras condiciones en Latinoamérica para avanzar como continente en las maneras de hacer la política y la participación desde otra mirada.¿Cuánto, en realidad, se logra avanzar? Eso es difícil de evaluar, pero yo creo que están las condiciones para generar este cambio y esta reacción. Y en eso, yo siento que mi país es muy despreciativo, nosotros no estamos suficientemente integrados a los otros países latinoamericanos. Lo veo en la política, siento que hablamos mal de los otros países, desprestigiamos a los líderes de esos otros países.

-¿Qué proceso de integración conoces y cuál te parece más posible? Está, por ejemplo, el MERCOSUR en el que Chile participa; el bloque que armó Lula de la Unión Latinoamericana; está la postura de Chávez de hacer integraciones energéticas y a partir de ahí generar acuerdos políticos, etc.

Yo creo que una de las cuestiones más estratégicas como país es el tema energético, porque si no tenemos una política inteligente, si nosotros no tenemos una presencia latinoamericana, dependemos de ella.

Entonces, siento que miramos de una manera liviana el tema. Necesitamos buscar una alianza energética estratégica. Pero además debemos trabajar el tema comercial de manera mucho más latinoamericana, en el intercambio. Por ejemplo, a mí me parecía súper relevante lo que hablaba el alcalde de Iquique, el Soria, cuando decía "es urgente y necesario hacer un corredor oceánico, porque aquí estoy más cerca de Bolivia que de Santiago".

-¿Crees posible la construcción de una agenda común entre los movimientos sociales, las organizaciones sociales, los partidos políticos y las ONGs en América Latina?

Yo creo que sí, hay voluntad política que es lo difícil de construir. Un gobierno progresista puede avanzar siempre y cuando tenga los mejores instrumentos, las mayores capacidades técnicas y profesionales, pero también con los movimientos sociales siendo parte de la toma de decisiones, con la idea de construir juntos.

Hay tantos temas que nos unen: la pobreza, el analfabetismo, los accesos a la salud. Todavía hay gente en nuestros países que se muere de hambre, queramos o no queramos. O cómo producimos los campos, o la violencia y los derechos humanos, la igualdad de género, el maltrato a las mujeres, el acceso a la cultura, a las leyes, a la justicia.

En eso en América Latina puede haber un intercambio con las ONGs y con las organizaciones, para entregar la experiencia, para construir juntos, romper estas barreras tan grandes.

Me parece súper relevante conocer la historia cultural de cada uno, reconocer el tremendo aporte cultural que tenemos, cada uno de nuestros países.