Entrevista a Aucán Huilcamán: “Tenemos un gran capital que es la aceptación de la población en general de que los derechos de los pueblos indígenas tienen que ser reconocidos”

JUNDEP inaugura un ciclo de entrevistas a importantes personalidades del mundo social, a la luz de los resultados del Informe sobre Democracia y Desarrollo en América Latina (ver nota relacionada). Temas como las movilizaciones ciudadanas, la discriminación y el movimiento estudiantil, serán abordados semana a semana.

Los informes nacionales de la sub-región Cono-Sur de este informe son claros: sopla un viento fuerte y desde abajo en esta parte del mundo. Por ello, es necesario crear las condiciones y los contextos para que este aire fresco pueda expresar todas las esperanzas y proyectos que han estado postergados por demasiado tiempo en nuestras naciones.

Se trata de una aspiración difusa, pero extendida, y que atraviesa todas las demandas centradas en la superación de la discriminación. Se trata, por lo tanto, de un núcleo temático a trabajar con mayor cuidado, buscando que despierte las potencialidades aglutinadoras y movilizadoras que contiene.

Como Werkén del Consejo de Todas las Tierras y ex candidato presidencial, Aucán Huilcamán personifica esta aspiración, pues se ha caracterizado por la movilización constante del mundo mapuche y el impulso público de sus demandas. En esta entrevista se refiere al rol que han jugado estos levantamientos, a las alianzas que ha concretado en pro de los pueblos indígenas, y a la necesidad de generar una política que defienda los derechos colectivos.

¿Cuáles son los logros que han tenido con las movilizaciones? ¿Cómo evalúa sus resultados en términos de los principales avances y dificultades?

"En términos concretos no se ha producido reconocimiento constitucional, sin embargo hay conciencia nacional de los derechos de los pueblos indígenas. Todos, a esta altura, saben que el Estado sigue teniendo una deuda muy fuerte con los indígenas, y eso es un logro importante. Las dificultades, en tanto, están a nivel de la clase política chilena, es decir, los parlamentarios que no han tenido la voluntad de legislar a favor de los pueblos, y que sólo los recuerdan en momento de Elecciones. Así fue con la Presidenta y con Piñera; todos hablaron de los indígenas, pero ahora no hay nada.

La dificultad mayor está allí, pero de manera transversal, en la derecha preferentemente, pero también en la Concertación, donde hay bloques de parlamentarios y parlamentarias que creen que legislar para los indígenas es generar una desarticulación del Estado. Hay temores totalmente infundados".

¿Considera que las movilizaciones contribuyen a que haya cambios sociales y políticos más profundos en Chile, o se caracterizan por la lucha de resistencia?

"Creo que las dos cosas. Lucha como resistencia por un lado, para seguir manteniéndonos como pueblo, pero también cambio social en la estructura del Estado, porque el Estado en un momento tiene que entenderse con el pueblo mapuche".

¿Buscan aliados para librar estas batallas?

"Hay alianzas con ONG’s y otras a distintos niveles, pero en lo político esto es muy débil porque los partidos siempre están viendo la unión con la organización indígena con un fin político, es decir, votos. Si no reportas votos sencillamente no es útil una alianza, a diferencia de un pacto con organizaciones sociales que puede tener una mayor posibilidad de proyección en el tiempo".

Aucán Huilcamán participa de la propuesta de JUNDEP en el Día de la Acción Global

¿Hay algún parlamentario que sea aliado de la causa indígena?

"Están Alejandro Navarro, Marco Henríquez Ominami, que se ha metido bastante en el tema en el sur, y hay otros aliados como Ceroni que han entrado al tema, el mismo Guido Guirardi está involucrado, el Senador Naranjo. A nivel de Concertación una parte importante de parlamentarios tiene el tema en la agenda".

¿Cuáles son los problemas y los desafíos que estas alianzas han traído en sus distintos niveles?

"A nivel de partidos políticos no hay una voluntad para abordar este tema, y ha quedado todo en el camino; ahí hay un desafío para mejorar esto. A nivel de ONG’s, sencillamente es muy marginal el, escenario todavía, creo que están muy vinculadas a temáticas de ciudadanía y participación como personas, pero no como comunidad, que es clave para los indígenas en el aspecto de los derechos colectivos: el derecho a la tierra, a proteger el idioma y el patrimonio cultural, y la autodeterminación o un sistema de autogobierno, mirado todo desde el punto de vista colectivo".

¿Cuáles son los temas que actualmente son o pueden llegar a ser importantes factores de movilización?

"El tema de la participación política es un tema, el tema de los pueblos indígenas en general, de la necesidad del reconocimiento constitucional, de establecer un estatuto legal para los pueblos, son temas de interés que se podrían asumir por parte de las ONG’s. El tema de Derechos Humanos también, pero en la tercera generación, porque lamentablemente, Chile está entrampado en un tema muy antiguo de este concepto. En definitiva aquí, cuando hablan de Derechos Humanos, se habla de lo que pasó con Pinochet. Hoy el mundo ha evolucionado de manera considerable, hoy la Tierra está considerada como un Derecho Humano, eso hace cinco años estaba fuera de toda lógica. Aquí predomina la visión anticuada y es un problema que los organismos en Chile no han podido resolver. Sin embargo los derechos de los pueblos indígenas como derechos colectivos, son los derechos humanos de última generación, y ahí estamos en un divorcio inmenso en tiempo y en concepto".

¿Cómo evalúa la opinión pública las movilizaciones de las que ustedes son parte?

"Yo creo que bien porque hay como un 60 por ciento que nos aprueba. Yo creo que tenemos un gran capital que es la aceptación de la población en general de que los derechos de los pueblos indígenas tienen que ser reconocidos, eso es un tema importante, a pesar de que los medios de comunicación han intentado estigmatizarlos. Los medios de comunicación masivos, como la televisión y El Mercurio, en particular, se han dedicado a satanizar las reivindicaciones indígenas, pero igual tenemos un apoyo mayoritario y eso es una cosa interesante".

¿Puede hacer una proyección de los principales desafíos para promover la democracia y el desarrollo en Chile?

"El asunto de la democracia tiene que ver con modificar el sistema constitucional que tenemos, que sigue siendo de inspiración y de elaboración dictatorial. Por eso nosotros nos proponemos como meta una nueva Constitución, que es un tema difícil pero legítimo de plantear. Por otro lado está la gran desigualdad de la distribución de los recursos en este país. Yo creo que hay una gran concentración del capital, de las tierras, de las empresas, de las mineras del norte, que prácticamente generan unos bolsones de exclusión social. Todos son temas para tratar en el presente y el futuro".

¿Cree que sea posible la construcción de una agenda común entre las ONG’s, los movimientos sociales y los partidos políticos de América Latina?

"Es necesario que haya una agenda de organizaciones sociales, ONG’s, partidos políticos comprometidos con la integración, y pueblos indígenas. ¿Cómo se puede hacer? Yo creo que, como en todas partes, el inicio es la voluntad de los actores. Si alguien hace un llamado y no despierta interés, verdaderamente va a ser difícil, pero creo que se tiene que empezar a hacer ese llamado, y hay países que están en buenas condiciones".

Sobre el Consejo de Todas las Tierras

“Es un organismo que representa comunidades, comunidades tradicionalmente constituidas, y tiene su Base Social en la octava, novena y décima regiones. Prácticamente ha trabajado impulsando un planteamiento autonómico, promoviendo los derechos colectivos de los mapuches en el país, y dando a conocer la necesidad de una nueva relación con el Estado para mantenerlo alejado de nuestro espacio territorial, porque eso afecta, restringe y limita los derechos colectivos, que son cuestiones básicas para nuestro futuro”. Aucán Huilcamán.