ONG JUNDEP en Asamblea Internacional

Este miércoles se llevó a cabo la Asamblea Internacional “La construcción del imaginario de la transformación social” en la ciudad de Porto Alegre; que dará paso, el 29 de abril a la Asamblea sub regional Cono Sur y Brasil de ALOP.

Los planteamientos de la asamblea señalan que para llevar a las personas a compartir las preocupaciones de otras, a interesarse por un problema, una crisis, un tema que no pertenezca a su universo personal, es necesario estar en condiciones de establecer un vínculo específico entre el problema en cuestión y su relación emocional.

El primer paso es hacer que el problema sea perceptible, visible, digno de preocupaciones morales y políticas. El segundo paso es sensibilizar a los individuos interpelados para que se vuelvan atentos, receptivos, se emocionen y reaccionen.

Estar vinculado a una causa que busque cambiar el orden presente de las cosas, implica una involucración militante que moviliza emociones, tales como el coraje de oponerse a los poderosos, la compasión para apoyar a los más débiles, la simpatía por una lucha llevada por otros.

La expresión de estas emociones, a través de formas colectivamente reconocidas, altera notablemente los sentimientos originales a partir de la experiencia individual, intrínsecamente no verbal, inscripta en un sistema de significados socialmente construido.

Los militantes se vuelven más receptivos a ciertos dispositivos de sensibilización si los mismos les permiten recuperar y reformular sentimientos que vivieron en experiencias sociales anteriores, más o menos semejantes.

En diversos países de Latinoamérica surgieron en los últimos años “movimientos sociales irresistibles”, es decir, grandes movilizaciones de masas que sorprenden por su importancia nacional, por su vigor e impactan en la coyuntura nacional.

Las preguntas que guiaron el debate fueron:

¿Qué podemos aprender con estos nuevos movimientos sociales que construyen una nueva mirada sobre las crisis y un nuevo imaginario que convoca a la ciudadanía? ¿Qué une a los movimientos sociales articulados alrededor de demandas y territorios específicos? ¿Qué los lleva a que movilicen ampliamente energías sociales insospechadas, que construyan nuevas relaciones con la política, con partidos y gobiernos?